¿Es normal el reflujo gástrico (GER) o la condición más extraña y seria GERD (Enfermedad de Reflujo gastroesofágico)? ¿Cuál es la diferencia entre el GER y el GERD?

Flash PresentationGER (Reflujo gastroesofágico, por sus siglas en inglés, también conocido como “reflujo”) se define simplemente como el flujo inverso de los contenidos del estómago al esófago (el tubo que conecta la boca con el estómago). El GER es un proceso común y normal que ocurre de vez en cuando en personas de todas las edades, particularmente después de las comidas. Normalmente involucra regurgitación o “escupidas” después de la alimentación, bien sea a través del pecho de la madre o en un biberón. Los picos suelen ser prevalentes entre los 1 y 4 meses de edad1, y normalmente se resuelve entre los 6 o 12 meses2. La presencia de regurgitación, o “escupir”, se ha reportado en dos tercios (65%) de los bebés saludables3, pero aumenta 1% al año de edad. Los bebés con GER regurgitan con síntomas secundarios de ganancia de peso inadecuada, esofagitis o enfermedades respiratorias. Los bebés con GER representan la mayoría de los que ven al médico con esta condición.

En contraste, el GER (Enfermedad de Reflujo Gastroesofágico) es una patología más común y seria que normalmente necesita gestión médica y una evaluación diagnóstica. También es conocido como “GER Patogénico”. Aproximadamente 1 en 300 presentarán síntomas de GERD y es más común con niños con dificultades neurológicas4. Los pacientes con GERD manifiestan regurgitaciones persistentes, con complicaciones típicas como crecimiento inadecuado, incapacidad de desarrollarse, aversión a la alimentación, esofagitis, etc., o cualquier complicación atípica como respiración sibilante, neumonía, sinusitis crónica, etc.5

¿Qué es el “GER o GERD Silencioso”?

Cuando no hay síntomas exteriores o típicos presentes, esto podría indicar que el material del reflujo no está regresando todo el camino del esófago y hasta la boca, en lugar de eso, se quedan a mitad del recorrido. Algunos niños pueden volver a tragarse los reflujos, en lugar de escupirlos o vomitarlos. Esto puede ser mucho más difícil de diagnosticar, dado que los síntomas típicos no se pueden ver. También puede ser más dañino para el esófago, dado que el ácido no solamente sube, sino que vuelve a bajar. Si esta condición debe ser tratada o no, depende de las complicaciones que pueda crear.

¿Qué es el Reflujo Larigofaringeal?

Cuando el ácido estomacal sube a través del esfínter esofágico superior (EES) y de nuevo hasta la parte baja de su garganta, puede causar problemas como dolor de garganta, ronquera, tos crónica, etc. La garganta y la parte trasera de los pasajes nasales son especialmente delicadas y sensibles.

¿Qué es el “GER Secundario”?

Para el GER secundario, algo diferente está ocurriendo generando los episodios. Una posibilidad es la estenosis pilórica, en la que se presenta un bloqueo del esfínter pilórica. Otros ejemplos pueden ser alergias a la comida, desórdenes metabólicos, infecciones, tubos NG, etc.

Los Beneficios de Amamantar

Se ha demostrado que los bebés que han sido amamantados tienen menos episodios de reflujos y cuando los presentan suelen ser menos severos que sus contrapartes que han sido alimentados artificialmente. La leche humana se digiere con más facilidad que la fórmula y se vacía del estómago dos veces más rápido. Esto es importante dado que cualquier retraso en el vaciado del estómago puede agravar los reflujos. Mientras menos tiempo pase la leche en el estómago, menos oportunidades tendrá para regresar hacia el esófago. La leche humana también puede ser menos irritante para el esófago que las fórmulas artificiales.6

Otra ventaja de amamantar al bebé es la cercanía entre la madre y el bebé. Cuando tu bebé tiene dolor o no está feliz, es fácil sentirse abrumado o estresado. Amamantar es la forma perfecta de la naturaleza de aliviar a tu bebé, y las hormonas que produces cuando amamantas te ayudarán a promover la relajación, lo que va de la mano con ayudarte a calmar a un bebé alterado. Amamantar te mantiene en contacto con las necesidades de tu bebé y aunque no puedes eliminar siempre la incomodidad o las dificultades, la comodidad que viene con el proceso de amamantar, con la cercanía y el contacto corporal que involucra, no tiene comparación. Un reto común que suele surgir al tratar los reflujos en un bebé es que los mismos pueden sentirse dudosos de comer, sabiendo que posteriormente sentirán dolor. Esto puede ser terriblemente frustrante tanto para ti como para tu bebé hambriento y puede resultar en una baja ganancia de peso.

A continuación, se presentan algunas técnicas para alentar a tu bebé a succionar:

  1. Minimizar las distracciones y seguir alimentándolo lo más pacífica y calmadamente posible. Amamantar en un sitio callado, oscuro y con un poco de música suave.
  2. Intenta amamantar cuando el bebé está somnoliento. Los bebés con reflujos tienden a despertarse con más frecuencia, así que aprovecha esta oportunidad para realizar las alimentaciones adicionales. Mantén al bebé cerca de ti durante la noche.
  3. Dale al bebé mucho contacto de piel a piel y acurrúcalo. Intenta amamantarlo en un cálido baño.
  4. Practica con diferentes posiciones e intenta amamantarlo de pie o caminando. Los columpios para bebés son geniales para esto y ayudan a mantener al bebé derecho manteniendo tus manos libres.

Si tu bebé está generalmente feliz y está creciendo normalmente, cualquier reflujo que presente probablemente se tratará de GER, no GERD. Debes intentar los siguientes consejos para minimizar el reflujo:

  1. Carga al bebé con cuidado y ayúdalo a eructar con frecuencia.
  2. Intenta mantener a tu bebé en una posición vertical durante y después de alimentarlo. Amamántalo con frecuencia. Alimentarlo en menores cantidades y con más frecuencia le ayudará a digerir.
  3. Si tienes un gran suministro de leche materna y si tu bebé se ahoga o tiene un reflejo cuando cae la leche, y después escupe, intenta ofrecerle únicamente un pecho por alimentación. También puedes intentar quitarte al bebé del pecho cuando la leche acaba de caer, capturando el rocío con una toalla, después colócalo de nuevo en el pecho cuando el flujo inicial de leche ha disminuido.
  4. Si tu bebé quiere tomar pecho constantemente y parece escupir después de cada alimentación, intenta ofrecerle un chupón. Esto puede ayudar a que el bebé no llene demasiado su estómago y tenga que escupir el resto. Sin embargo, si tu bebé no está ganando peso adecuadamente y lograr que se alimente es una lucha, tu bebé debería pasar todo el tiempo de alimentación en los pechos.
  5. Después de alimentarlo, intenta sujetar al bebé derecho por media hora o permite que se acueste verticalmente en tu pecho. También puedes utilizar un columpio o banda para el pecho o colócalo en una cuna con un ángulo suave. Una inclinación de 45 grados sería ideal, dado que algo más que esto podría de hecho generar presión sobre su estómago y empeorar las cosas.
  6. Intenta identificar las comidas y vitaminas en la dieta de la madre o del bebé que podrían estar causando la reacción. Evita las comidas que exacerban los reflujos. Las causas más comunes, como la leche, que pasan desde la madre al bebé a través de la leche materna, pueden generar alergias o sensibilidades. Los tomates, cítricos, comidas con mucha grasa, bebidas carbonatadas y comidas procesadas son algunas de las otras fuentes de acidez. Si no estás amamantando, habla con tu médico sobre experimentar con diferentes fórmulas. Mantener un diario o registro también puede ayudar a determinar cuáles son las causas de las reacciones de tu bebé.
  7. Flash PresentationEn el pasado, se solía recomendar que las mamás agregaran cereales para hacer más espesa la alimentación de sus bebés. La teoría era que la comida más gruesa haría más difícil que la misma se regresara por el esófago. No se ha demostrado que este método sea efectivo y puede interferir con el proceso de amamantado. También puede generar una peor irritación en el esófago del bebé en caso de ser aspirado y no se utiliza comúnmente en la actualidad. “Una introducción demasiado temprana de comidas sólidas interfiere con el proceso de amamantar al reemplazar la leche humana en la dieta del bebé y disminuir el suministro de leche materna. También puede poner en peligro al bebé haciendo posible que los sólidos sean regurgitados, lo que puede irritar los tejidos del cuerpo y puede ser aspirado en los pulmones del bebé. Los sólidos también tienen un potencial de disparar alergias en un bebé que ya es sensible”. El Libro de Respuestas al Amamantar, Mohrbacher, N., and Stock, J., 2003, La Leche League International.
  8. Muchos padres reportan resultados prometedores con una medicina homeopática llamada Colic Calm, debido a que controla los reflujos y las incomodidades que lo acompañan. Muchos profesionales de los cuidados médicos naturales lo recomiendan a los padres con bebés que sufren de GER. Por favor, conversa con tu pediatra e intenta este remedio homeopático natural antes de intentar con las medicinas farmacéuticas de prescripción.

Experimenta con estas sugerencias, porque lo que funciona para un bebé puede no funcionar con el otro. Trabaja de cerca y comunícate con los proveedores de salud de tu bebé, dado que el tratamiento puede requerir intentar diferentes opciones hasta que encuentres qué funciona para tu bebé.

Si estas medidas no funcionan, el próximo paso es hablar con un médico sobre una evaluación diagnóstica y las opciones de tratamiento. Growth of Acid BlockersLas medicinas de prescripción reducen los ácidos en el estómago, por lo tanto, suprimen los síntomas de la inflamación en el esófago y el dolor asociado con el reflujo. Los medicamentos que son utilizados con más frecuencia incluyen Zantac (una marca del bloqueador2 – ranitidina) o Prevacid (una marca del inhibidor de la bomba de protones – lansoprazol). Sin embargo, los fármacos de bloqueo de ácidos interfieren con el proceso digestivo natural del cuerpo, por lo que nutrientes importantes como el hierro, el calcio y el ácido fólico no son bien absorbidos. Dada la etapa formativa del desarrollo del bebé, esto podría tener diferentes efectos secundarios poco deseables. Debido a que el ácido estomacal también forma parte del sistema inmune del cuerpo matando las bacterias innecesarias en los intestinos, estos fármacos hacen que los bebés sean más susceptibles a las infecciones estomacales. La cirugía es el último recurso y se reserva a casos severos con complicaciones peligrosas, y únicamente se realiza después de que se han demostrado inefectivos todos los demás tratamientos. Una opción natural como Colic Calm que no exponga al bebé a tales efectos secundarios normalmente suele ser preferible a los fármacos químicos o la cirugía.

Asegúrate de tener mucho soporte y buscar ayuda para ti y tu familia mientras lidias con el estrés adicional. ¡Pide ayuda, deja que alguien te traiga las comidas o que se lleve a los niños más grandes un rato! Un gran soporte para los padres que están lidiando con los reflujos es PAGER (la Asociación de Reflujos Gastroesofágicos Pediátricos/Adolescentes). PAGER es una organización nacional que ofrece información y soporte a las familias que tienen niños con esta condición. Tienen folletos, realizan reuniones mensuales y publican un boletín mensual.

Si tu bebé tiene reflujos, intenta mantener una actitud positiva y recuerda que, en casi todos los casos, el escupir y el GER ocurre en bebés saludables que solamente necesitan un poco más de tiempo para crecer. Antes de saberlo, tu bebé con dificultades se convertirá en un adolescente con una licencia de conducir, ¡y ahí tendrás verdaderamente una razón por la que preocuparte!

*Liberación de responsabilidades: La información disponible en esta página web no debe ser utilizada como un sustituto de los cuidados médicos profesionales para la prevención, diagnóstico o tratamiento de los reflujos de su hijo. Por favor consulte con el médico o farmaceuta de su hijo antes de probar con cualquier medicamento (de prescripción o de venta libre) o de seguir cualquier plan de tratamiento mencionado. Esta información es ofrecida únicamente para que usted se mantenga informado sobre la condición de su hijo.

Qué Están Diciendo Los Padres

Parent Testimonials

“Mi bebé tenía solamente tres semanas cuando mi pediatra le comenzó a dar Zantac para los reflujos. Fue muy incómodo utilizar medicamentos de prescripción como este a una edad tan temprana, pero tampoco quería que Dylan tuviera que sufrir tanto. Estaba preocupada sobre los efectos de largo plazo que podría tener sobre su sistema. Poco después, descubrí Colic Calm y decidí intentarlo, incluso cuando al principio pensé que no había muchas oportunidades de que funcionara. ¡No están bromeando con lo de que la Madre Naturaleza tiene los mejores remedios! Pudimos dejar de darle Zantac a Dylan. Estoy muy agradecida porque hemos encontrado la solución natural perfecta. Espero que otros encuentren Colic Calm antes de comenzar a utilizar fármacos. ¡Muchas gracias desde el fondo de nuestro corazón!”.

Michelle R. – Houston, TX

“Mi bebé fue diagnosticada con reflujos ácidos. Ella se aseguraba de hacerte saber que no estaba cómoda. Nunca había experimentado lo que era tener un bebé con problemas de reflujos. Comencé a amamantarla y pensé que yo podía ser el problema. Hicimos pasar a mi hija por diferentes fórmulas pensando que podía ser intolerante a la lactosa. Finalmente, nuestro médico nos dio una prescripción de Zantac. Pero no queríamos que ella tuviera que tomar fármacos de prescripción estando tan pequeña, pero tampoco queríamos que sufriera. Entonces como madre preocupada investigué sobre los reflujos en Internet y encontré su cura. Solamente quiero decirles lo agradecida que está mi familia de haber encontrado este producto y de que sea natural. Nuestra hija ya no tiene que tomar ningún fármaco de prescripción que pueda tener efectos colaterales y ahora está más feliz que nunca. Les contaré a todas las farmacias locales y a Health Tree sobre este producto”.

Elizabeth B. – Sicklerville, NJ

“Quería contarles que cuando recibí por primera vez Colic Calm estaba preocupada por dárselo a mi hijo. Cuando los llamé, me dijeron que se ve justo como la Madre Naturaleza quiere que se vea. Decidí quedármelo. Mi hijo tiene reflujos ácidos y siempre está escupiendo. Todo el día, todo el tiempo. Después de haberlo probado, tuvo lo que llamo “días limpios de biberón”. ¡No lo podía creer! ¡Cómo durmió! Profundamente y por más de 2 horas. Duerme durante toda la noche, ya no es necesario alimentarlo a las 4 am. Está contento y feliz. Y lo mejor es que ya no tengo que cambiarme la camisa 3 veces al día. ENTONCES gracias por su producto. Realmente ha hecho una diferencia en mi vida y en la de mi hijo. Muchas gracias”.

Pam S. – Mesa, AZ

“Mi hijo tiene reflujos. Su producto Colic Calm es un salvavidas. Le ayuda a tener eructos secos en lugar de mojados. Puede pasar los gases sin dolor. Lo calma durante sus peores episodios de llanto. Se lo recomendé a una amiga cuyo hijo también tiene reflujos, y ella también lo ha recomendado a una de sus amigas en la misma situación. ¡Muchas, muchas gracias por este increíble producto! Por favor recomiéndenlo a los padres con bebés con reflujos. Los reflujos son incluso peores que los cólicos porque lo ponen de mal humor todo el día. Colic Calm ha sido un verdadero milagro y quiero ayudar a tantos bebés con reflujos como pueda. ¡Coloqué su enlace en una cartelera de mensajes para bebés con reflujos para que muchos más puedan beneficiarse de este maravilloso remedio!”.

Nancy Z. – Woodstock, GA

Solamente quiero hacerles saber que su producto es maravilloso. Mi hija de 2,5 meses tiene reflujos ácidos y se negaba constantemente a comer. Los médicos le habían prescrito Prevacid 2 veces por día y Gaviscon 4 veces por día, y de todas formas se negaba a comer la mayor parte del tiempo y yo me sentía tan frustrada. ¡Finalmente decidimos intentar con Colic Calm después de leer las increíbles reseñas y realmente funcionó! ¡Comenzó a comer como una campeona! Sigue teniendo malos días ocasionalmente, pero ya nunca se niega a comer por completo y esto nunca dura más de un día o más. Hemos vuelto a los pañales, y he vuelto a tener un poco de paz, sabiendo que está comiendo y creciendo como debería. ¡Muchas gracias por este maravilloso producto!”.

Emily H. – Tonawanda, NY

“Mi bebé sufre de reflujos gástricos. Siempre escupe y se siente intranquilo. No podía soportar más los gritos cuando una amiga encontró esta página web. He escuchado de diferentes medicamentos y muchos dicen que ayudan, pero realmente no creo ni confío en ellos. Es verdad, a mi bebé realmente le gusta la medicina y se siente más tranquilo cuando la dejo caer en su boca. Antes de darme cuenta, ya no se estaba intentado sentar y se ve más calmado y feliz. Este medicamento seriamente ha sido lo mejor que he encontrado y vale cada centavo. He comprado dos botellas más desde entonces y seguiré comprándolas si las necesita. Definitivamente lo volveré a comprar para mis próximos hijos. La amiga que encontró su página web está actualmente embarazada y le dije lo afortunadas que éramos, definitivamente ahora comprará unas botellas para su bebé que nacerá en agosto. ¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!”.

Maryann C. – Chula Vista, CA

“El agua de gripe es excelente para los bebés con cólicos o reflujos ácidos. Dejamos de darle a nuestro bebé de 1 mes Prevacid y le comenzamos a dar Colic Calm cada vez que lo necesitaba. Funciona en tan solo minutos y le ayuda a dormir mucho mejor. Adicionalmente, es natural, por lo que no tenemos que preocuparnos por los efectos secundarios y las complicaciones de largo plazo de los fármacos de prescripción. Detesto pensar cuán dañado estaba el sistema de mi pequeño. Lo recomiendo y lo seguiré recomendando a las demás personas en situaciones similares. Gracias por fabricar este increíble producto”.

Rahul P. – Farmington, MA

“Definitivamente amamos su producto. Nuestro bebé tiene reflujos ácidos y ninguno de los medicamentos que le habían prescrito parecía tener ningún efecto. Lo único que lo hace sentir mejor después de comer es Colic Calm. Creo que el carbón vegetal tiene algo que ver con eso (tal vez neutraliza el ácido en su estómago). También nosotros nos sentimos mucho mejor por darle a nuestro bebé algo natural y seguro. ¡Muchas gracias!”.

Dalene I. – Fremont, CA

“¡Creo que su producto es maravilloso! Había probado de todo antes de intentar Colic Calm. Soy una madre novata de gemelos – niño y niña. Mi hija tiene unos cólicos horribles y reflujos. Intenté otros productos de aguas de gripe, pero el suyo es el mejor. Realmente ha hecho una gran diferencia para mi hija. Estaba tomando Reglan y Zantac, pero Colic Calm parece ser lo más importante para ella. ¡Recomiendo su producto a cualquier padre que tenga un bebé con cólicos y/o con reflujos!”.

Chali P. – Midland, TX

“Ustedes no tienen ni idea de lo maravilloso que es su producto. A los 6 meses comencé a creer que mi nieto y su madre no iban a poder dormir durante una noche completa. No solamente sufría de cólicos, también tenía un caso importante de reflujos ácidos. Siempre olía a ácidos y llegaba un punto en que su voz se escuchaba tan mal que podías saber que le dolía la garganta. Esto ha estado ocurriendo desde que nació y habíamos probado de todo (eso pensábamos). Después, un día, estaba conectada y escribí cólicos y ustedes aparecieron. Ezekial ahora tiene 1 mes y medio. Duerme toda la noche y hay días en que solamente hay que darle una dosis de Colic Calm. La madre y el bebé se ven mucho más felices y descansados. Dios los bendiga por este producto”.

Nancye M. – San Diego, CA

Referencias

  1. Orenstein SR. Reflujos infantiles: diferentes a los reflujos de los adultos. Am J Med 1997;103:S114-9.
  2. Vandenplas Y, Lifshitz JZ, Orenstein S, Lifschitz CH, Shepherd RW, Casaubon PR, et al. Gestión de la nutrición en los bebés con regurgitación. J Am Coll Nutr 1998;17:308-16.
  3. Hart JJ. Reflujo pediátrico gastroesofágico. Am Fam Physician 1996;54:2463-72.
  4. Behrman RE, Kliegman R, Jenso HB, eds. Nelson Libro de texto de pediatría. 16th ed. Philadelphia: W.B. Saunders, 2000:1125-6.
  5. Orenstein SR. Reflujo gastroesofágico. Pediatr Rev 1999;20:24-8.
  6. Amamantar a un bebé con reflujos, La Leche League International, 1999.