• Alergias a la proteína de la leche
  • Deficiencia de lactasa temporal (DLT)
  • Sensibilidades alimenticias
  • Teoría del cuarto trimestre
  • Ambiente externo del bebé
  • Desbalances bacterianos en el estómago
  • Gases intestinales atrapados
  • Reflujo gastroesofágico (RGE)

Aunque hay muchas teorías sobre los cólicos, no hay ninguna causa consistente sobre la que los expertos coincidan. El gráfico interactivo de arriba ilustra las ocho posibles causas. Muchas evidencias sugieren que los cólicos pueden ser causados de forma diferente en bebés distintos. Aparentemente hay diversos factores que contribuyen y, al ocurrir en combinación, tienen más probabilidades de resultar en dolores de cólicos e incomodidades:

  • Los recién nacidos tienen un sistema digestivo inmaduro que nunca ha procesado alimentos. El sistema gastointestinal literalmente está aprendiendo sus funciones. Los músculos que soportan la digestión aún no han desarrollado el rimo apropiado para mover la comida eficientemente a través del tracto digestivo. Adicionalmente, los recién nacidos no tienen la flora bacteriana benevolente (probióticos) que se desarrolla para favorecer la digestión. Un estómago más maduro puede explicar por qué los bebés tienden superar los síntomas de los cólicos a los 6 meses.
  • Una madre puede notar que ciertos alimentos hacen que su bebé esté más intranquilo. Por ejemplo, los elementos residuales de las proteínas de la leche de vaca, cebollas, vegetales crucíferos o el chocolate pueden pasar a través de la leche materna al bebé y generar gases e inflamación. En esos casos, mantener un diario de alimentos y realizar una dieta de eliminación puede ayudar.
  • Gastro-esophageal Reflux (GER)Los bebés suelen tragar aire cuando están siendo alimentados o cuando lloran estruendosamente, esto aumenta la cantidad de gases y la inflamación, empeorando aún más su incomodidad.
  • Dado a que los sistemas nerviosos de los bebés son inmaduros, es posible que se sobrecarguen con elementos o sonidos con los que no están familiarizados. Los bebés que suelen sobrecargarse con frecuencia suelen experimentar cólicos severos, intranquilidad y dificultad para dormir tarde en el día o durante la noche. En general, mientras más actividades haya en el día de un bebé (diligencias, visitas, televisión, teléfono, etc.), más probabilidades habrá de que desarrolle cólicos e incomodidades.